miércoles, 22 de octubre de 2014

El cinturón de ladrillo

   Es el nombre con el que bauticé esta sensación nueva que se está volviendo frecuente: una sensación de pesadez en torno a la cintura,  como si cargará con un gran peso extra, de ahí la imagen de un cinturón de ladrillo.  Los días en que me siento así son pasados en cama.  Se me hace difícil caminar, sentarme, vestirme y calzarme.  Las veces en que lo he intentado, termino cansada, respirando con dificultad y con dolor creciente. Cuando me acuesto,  el cambio es inmediato: la presión que sentía sobre las lumbares desaparece y el alivio sustituye el dolor.

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